Nuestro Obispo Abilio presidió su primera Caravana Blanca, que cumple 63 años. Recordó que esta jornada está dedicada al sufrimiento, la enfermedad y la vejez, y que la fe y la espiritualidad sostienen a la persona. Por ello acudimos a la Virgen del Prado para pedir salud, paciencia y consuelo.

 

Mencionó la Jornada de los Abuelos y de los Mayores, instituida por el papa Francisco, cuyo lema «Yo no te olvidaré» recuerda que los ancianos y enfermos nunca deben ser descartados. Invitó a ser signos de esperanza para ellos y a valorar la vejez como un tesoro de sabiduría.

 

Comentando el evangelio de la Anunciación, destacó el saludo del Ángel a María y afirmó que, al acudir a la Virgen del Prado, recibimos también la luz de Jesús, como la luna refleja la luz del sol. Aludió al reciente eclipse, señalando que la luna puede ocultar el sol, pero María nunca oculta a su Hijo.
 
 
Finalmente, invitó a ofrecer flores blancas a la Virgen, poniendo en ellas las intenciones del corazón para que ella las presente a Jesús.